Yendry, entre dos mundos: “Este álbum me ayudó a redescubrir toda esa parte de mí que yo no conocía”

Press Photo 01 Karla Read scaled

La artista dominicana-italiana presenta “Como agua”, su primer álbum de estudio, un proyecto marcado por la migración, sus raíces dominicanas, la influencia italiana y un proceso personal de búsqueda y sanación

Hay artistas que hacen un álbum pensando primero en el público. Para Yendry, el proceso fue diferente. Como agua, su primer álbum de estudio, nació de una necesidad mucho más personal: poner en canciones aquello que estaba viviendo, entender sentimientos que habían regresado a su vida y reencontrarse con partes de sí misma que, durante años, habían quedado en segundo plano.

La interprete construyó el proyecto desde los distintos lugares que forman parte de su historia. República Dominicana, Italia y, más recientemente, Los Ángeles aparecen como escenarios de una identidad que no busca escoger entre una raíz y otra, sino convivir con ambas.

El resultado es un álbum en el que dialogan sonidos vinculados a la música dominicana con influencias italianas y contemporáneas. Merengue, bachata, bolero y otros elementos forman parte de un trabajo que Yendry entiende, ante todo, como una fotografía de un momento específico de su vida.

Press Photo 07 Karla Read

“Creo que nace de un sueño mío de tener un álbum, que creo que es el sueño de cada artista”, cuenta en conversación con FrontStage. “Poder tener un álbum, un vinilo, quizás como de capturar un momento de mi vida”.

Pero Como agua también nació de la necesidad de escribir. Hace aproximadamente tres años, Yendry se mudó a Los Ángeles. Esa nueva migración terminó llevándola a mirar nuevamente experiencias que creía conocidas, pero que adquirieron otro significado al vivirlas desde la adultez.

“Pude revivir esos sentimientos que quizás mi mamá me hablaba, o que yo he vivido desde niña, pero no lo tenía tan en mente”, recordó. Ese proceso terminó convirtiéndose en una oportunidad para mirar hacia dentro.

“Creo que este álbum me ayudó a redescubrir toda esa parte de mí que yo no conocía antes”, comentó.

“Mentira, mentira, mentira”

Una de las canciones que mejor representa esa conversación interna es “Mentira”, tema con el que Yendry presenta esta nueva etapa y en el que juega con una aparente contradicción. La canción transmite seguridad y autonomía desde frases como “ando sola en la avenida, no necesito a nadie”, pero debajo de esa declaración existe una voz que cuestiona, duda y recuerda que incluso el empoderamiento puede convivir con inseguridades.

Yendry no quiso esconder esa contradicción. Al contrario, decidió convertirla en parte de la canción.“Siempre hay esa vocecita que surge del síndrome del impostor, justo mientras escribía la canción yo trataba de escribir este mantra de empoderamiento, pero en verdad siempre sale eso”.

Para la artista, existe además una dificultad particular a la hora de reconocer los propios logros. Hoy, sin embargo, asegura sentirse mucho más firme con quién es y con lo que está construyendo. Eso no significa que la inseguridad haya desaparecido por completo. “Obviamente hay días que sale ‘mentira, mentira, mentira’, pero lo tenemos así”, admitió entre risas.

Press Photo 12 Karla Read

Mirar a la Yendry de “X Factor”

Ese ejercicio de mirar hacia atrás también aparece en “Espejo”, una canción en la que la artista aborda aspectos personales que ha logrado superar y experiencias relacionadas con su propia identidad. Yendry tuvo la oportunidad de enfrentarse a una gran exposición desde muy joven cuando participó en X Factor Italia. Tenía alrededor de 18 años y, según recuerda, su llegada al programa no respondió necesariamente a una decisión profundamente calculada sobre el rumbo que quería darle a su carrera.

“Yo hice X Factor porque mi amiga quería hacerlo”, contó. Si pudiera encontrarse frente a frente con aquella Yendry, hoy le daría un consejo sencillo: “Yo le diría que no se lo tome muy en serio”. También le diría algo que parece resumir buena parte del camino que ha recorrido desde entonces: si siente que un espacio no está hecho para ella, que construya el suyo. La experiencia también la lleva a cuestionarse si los jóvenes deberían enfrentar determinados escenarios de exposición a edades tan tempranas.

“Me gustaría que pusieran un límite de edad a quien puede participar en estas cosas, porque cuando uno es joven no sabe bien lo que hace y no sabe bien quién es”, reveló. Para Yendry, conocerse a uno mismo resulta fundamental antes de enfrentarse a determinadas experiencias.

El mar como refugio

Si existe un elemento que atraviesa la historia personal de Yendry y que encuentra un lugar especial en Como agua, es el mar. En canciones como “No me vuelvo a enamorar”, República Dominicana aparece ligada a la nostalgia, a Quisqueya y a la playa. Pero para la artista el vínculo con el agua va mucho más allá de una referencia estética. “El agua, bueno, la playa en general, pero como el mar, es un lugar donde yo voy para sentirme bien y para sanar”.

Press Photo 11 Karla Read

Con 33 años, Yendry dice haber identificado un patrón que durante mucho tiempo ocurría casi de manera inconsciente. Y en esa necesidad de regresar al agua también encuentra una conexión directa con su país de nacimiento. Así, el mar se convierte en una especie de punto de encuentro entre la mujer que se fue, la artista que creció entre dos culturas y la dominicana que todavía encuentra en sus playas una sensación de regreso.

República Dominicana e Italia: dos mundos que conviven

Una de las características más particulares de Como agua es la manera en que Yendry incorpora sus dos universos culturales. No se trata, según explica, de una fórmula calculada para combinar República Dominicana e Italia. Es el resultado natural de haber crecido escuchando ambas músicas.

Uno de esos ejemplos es “Un dolore raro”, una canción en italiano que había escrito años atrás y que encontró finalmente su lugar en este primer álbum.

“También quería, como es mi primer álbum, que se vieran los dos mundos”, señaló. Su formación musical refleja precisamente esa dualidad. “Yo crecí escuchando merengue, bachata, Yoskar Sarante y todo eso, y también crecí escuchando música italiana, como Luigi Tenco y Battisti”.

Por eso, cuando se habla de las influencias de Como agua, Yendry prefiere no reducirlas a nombres específicos. En su música caben Quisqueya y Turín, el merengue y la canción italiana, la nostalgia por el Caribe y las experiencias de una vida marcada por la migración.

Cuando la conversación deja por un momento la música y llega a un terreno más personal, Yendry vuelve a colocar a su familia y a sus dos países en el centro. Si pudiera elegir un lugar donde quedarse, además del mar, la respuesta no está relacionada con una ciudad o un destino turístico.

Un álbum que no necesita aprobación

Después de aproximadamente tres años de trabajo, Como agua finalmente llegó a manos del público. Pero para Yendry el proceso más importante ya había ocurrido antes de que el disco saliera. La artista no parece estar buscando que la recepción del público determine el valor que tiene el proyecto para ella.

Press Photo 06 Karla Read

“Cuando uno hace un trabajo, más allá de hacer música para la gente, este álbum yo lo hice para mí”, confesó. Por eso, terminarlo ya representa una victoria. Eso no significa que sea indiferente a la reacción del público. “Espero que lo reciban bien”. Para ella, publicar un álbum implica también aprender a desprenderse de ese proceso.

Ya está pensando en lo que viene

Aunque Como agua representa el cierre de un proceso personal, Yendry reconoce que ya está mirando hacia adelante. La razón es sencilla: la música avanza al mismo ritmo que la vida. Mientras el público comienza a descubrir las canciones, ella ya está pensando en el siguiente momento. “Ya salí, ya hice todo eso del álbum, mi catarsis, y ahora no veo la hora de presentarlo, de llevarlo a muchos sitios, esperemos, de irme de tour”.

Pero la curiosidad artística tampoco se detiene. Entre sus planes están las colaboraciones y la posibilidad de llevar Como agua a distintos escenarios.

El concierto que todavía le falta en Santo Domingo

Para una artista cuya identidad está tan ligada a República Dominicana, existe una cuenta pendiente: ofrecer un concierto propio en Santo Domingo. Yendry ha compartido escenario en el país y recuerda particularmente su participación en Isle of Light, pero todavía no ha tenido la oportunidad de presentar un espectáculo propio ante el público dominicano.

“Cien por ciento, es mi sueño”, responde cuando se le pregunta si Como agua podría traerla nuevamente a República Dominicana.

“Me gustaría ir a hacer promos y me gustaría tener una presentación mía, que nunca tuve un concierto mío en Santo Domingo”. Por eso, regresar al país con un espectáculo propio tendría para ella un significado que va más allá de presentar un álbum.

Una gotita de nostalgia

Al final, Como agua puede escucharse como un álbum de sonidos y referencias diversas, pero para Yendry su significado es esencialmente emocional. Es el resultado de mirar hacia atrás, entender sus migraciones, reencontrarse con sus raíces, reconocer sus inseguridades y aceptar que algunas partes de la vida necesitan ser procesadas antes de poder dejarlas ir.

Quizás por eso el título Como agua termina funcionando también como una metáfora de la propia Yendry: una artista que ha aprendido a moverse entre países, idiomas, culturas y etapas de su vida sin dejar de regresar a aquello que la conecta con quién es. A sus 33 años, ya no parece interesada en encontrar un único lugar al que pertenecer.

Prefiere tener una casa cerca del mar en Santo Domingo y otra en Turín. Y mientras tanto, seguir haciendo música.“Como agua” ya está disponible en las plataformas digitales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad